Costo de la canasta alimentaria llegó a 512 dólares en abril

***Fedecámaras Bolívar reportó que el leve aumento del costo de los alimentos en los últimos meses no se debe a una desaceleración de la inflación, sino a que la caída del consumo por el bajo poder adquisitivo de las personas obligó a los empresarios a disminuir márgenes de ganancia para garantizar la rotación de sus inventarios

Noticias Capital/Correo del Caroní.

El costo de la canasta alimentaria en el estado Bolívar llegó a los 512,91 dólares y 12.401 bolívares para el mes de abril, según reveló el último balance de la Unidad de Análisis Económico de Fedecámaras Bolívar.

La cifra representa un incremento inflacionario de 0.43% en dólares y 1.18% en bolívares, si se compara con marzo, cuando la canasta costó 510,71 dólares y 12.513 bolívares.

Una familia bolivarense de cinco miembros necesita 102 salarios mínimos para costear la canasta alimentaria. Si se incluye el bono de alimentación, se necesitarán 76 salarios mínimos integrales.

Para el estudio, la UAE seleccionó y monitoreó el precio de más de 49 productos alimenticios en establecimientos comerciales formales e informales de cuatro localidades del estado: Puerto Ordaz, San Félix, Ciudad Bolívar y Upata. 

Ventas y consumo en el suelo

Aunque los precios de los alimentos siguen siendo altos si se les compara con el salario mínimo nacional de 5 dólares, y el bono de alimentación de 40 dólares (indexados a discrecionalidad del Gobierno), el porcentaje de incremento de precios mensual es menor al reportado a finales de 2022.

Especialistas atribuyen el fenómeno a la caída del consumo, que obligó a los empresarios a reducir sus márgenes de utilidades -el porcentaje de beneficio de las ventas después de la deducción de costos operativos-, para garantizar la rotación de la mercancía en un contexto de ventas bajas, y por lo tanto, limitado flujo de caja.

Una familia de cinco miembros necesita 102 salarios mínimos para costear la canasta alimentaria en Bolívar | Fotos William Urdaneta | Archivo

En otras palabras, para paliar los efectos negativos de la inflación en favor de la demanda, los empresarios bajaron los precios de los productos y para ello sacrificaron márgenes de ganancia. Los precios bajos estimulan las ventas.

La aceleración de la inflación a principios de año propició la reducción drástica del poder de compra de los ciudadanos, ante un salario de 130 bolívares (5 dólares). Esto, a su vez, ocasionó la caída drástica del consumo y las ventas para enero de 2023. Esto pasó en todo el país, pero se resiente de forma diferente entre las regiones.

El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), reportó que para principios de este año las ventas cayeron entre 25% y 35% en comparación con enero de 2022.

“Esto también ha desatado una guerra de precios en la mayoría de los comercios para buscar que los pocos consumidores que tienen capacidad de compra vayan, y compren los productos. Estamos viendo precios que no veíamos desde el año pasado en algunos rubros. Esa es una realidad que hay que saber interpretar”, manifestó Austerio González, presidente de Fedecámaras Bolívar.

“El incremento de precios de diciembre, y el reducido poder adquisitivo de las familias mermó tanto su capacidad de compra que para los primeros meses de este año fue mucho menor. Cuando no circula el dinero, la economía se paraliza”, explicó el economista y coordinador de la UAE, Marco Tulio Méndez.

En diciembre, la canasta alimentaria en Bolívar llegó a costar 519.66 dólares. Para entonces, se requerían 51 salarios mínimos para costearla.

En Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz el costo de la canasta supera el promedio nacional

En abril, el costo promedio de la canasta alimentaria nacional se ubicó en 510,88 según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).

Si se compara esta cifra con el costo promedio que la UAE determinó para Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz, los costos de la canasta alimentaria en ambas localidades superan el promedio nacional en 4.5% y 2% respectivamente.

En Ciudad Bolívar, comprar la canasta alimentaria es 24,16 dólares (4.5%) más costoso que en el resto del país si se compara con las cifras del Cendas

En Ciudad Bolívar, comprar la canasta alimentaria es 24,16 dólares (4.5%) más costoso que en el resto del país. Para abril de este año, su costo se ubicó en 535.04 dólares (13.230.34 bolívares).

En Puerto Ordaz, por otro lado, el costo de la canasta alimentaria hasta abril fue de 521.64 dólares (12.886.95 bolívares). Una familia de esta localidad, por ejemplo, necesita contar con 11 dólares adicionales para costear la canasta si se compara su precio con el promedio nacional.

San Félix y Upata siguen registrando los precios más bajos en promedio, y esto se debe a distintos factores como por ejemplo, mayor cantidad de comercios informales en comparación con otras localidades. En este caso, el pago de servicios públicos y los impuestos no se reflejan en la estructura de costos y, por lo tanto, en el precio final de los productos como sí ocurriría con una empresa formal.

En San Félix, el costo de la canasta alimentaria hasta abril fue de 501,36 dólares (12.401.06 bolívares), y en Upata fue de 494.21 dólares (12.221.39 bolívares).

En el caso de Upata, la UAE explicó que el precio de los alimentos en la localidad suele ser más bajo por la capacidad de compra de la zona rural y por su vocación agrícola. Algunos rubros se producen en el sector y esto abastece los mercados locales.

González argumentó que el costo de la canasta alimentaria en Bolívar supera el promedio nacional por condiciones específicas de la región, como la escasez de combustible y su precio en el mercado negro que hace aumentar el precio de fletes, por ejemplo. El estado de la vialidad, la carga tributaria y el precio de servicios públicos.

Maniobrar en la inflación con educación financiera

Marco Tulio Méndez destacó que una manera en que las empresas podrán sostenerse en medio de una economía inflacionaria, a la que se suman agravantes como la voracidad fiscal de los municipios y el aumento de tarifas de servicios públicos, es tener lo que define como una sana educación en gestión financiera.

“Para hacer frente a este entorno macroeconómico que golpea por la depreciación del tipo de cambio, la inflación y el bajón de la demanda agregada en todo el país, hay que dejar de ver los costos como un todo para fijar precios. Si no puedes aumentar precios porque hay contracción de consumo, entonces reduce costos o volumen de inventario a como dé lugar. El empresario tiene que ser audaz, debe responder y entender cómo se rota el inventario y cómo se maneja el flujo de caja. Tiene que moverse en otras aguas y ser más exhaustivo en su gestión financiera y más aún en Venezuela”, puntualizó.