Fundaredes alerta que 9 % de los niños de Bolívar padecen desnutrición

***Los pequeños también se enfrentan a enfermedades como el paludismo, por falta de acceso a servicios básicos. En las comunidades se promueve un programa estatal de abastecimiento de alimentos que se ha vuelto “intermitente”, y deja 75 % de los hogares de la zona en “inseguridad alimentaria e incertidumbre”

Noticias Capital/Soy Nueva Prensa.

Un 9 % de la población infantil que vive en el estado Bolívar padece desnutrición, además de enfermedades que ponen en riesgo su salud, según informó este viernes Fundaredes.

En un informe, la ONG advirtió que niños y ancianos de esta región corren riesgo de «muerte por desnutrición severa» debido a los problemas de alimentación que padecen, a los que se suman «enfermedades hepáticas que ponen en riesgo la salud y la vida» de estos grupos.

La organización asegura que dentro de este grupo hay menores de edad pertenecientes a etnias indígenas que hacen vida en esta zona y que, además, se enfrentan a enfermedades como el paludismo, por falta de acceso a servicios básicos.

El coordinador de Fundaredes en Bolívar, Darío Graffe, detalló que en algunas comunidades del estado se documentó «un alto porcentaje de desnutrición, aunado a la falta de atención médica por parte del Estado, quien debe velar por la prestación adecuada de cada servicio para garantizar el derecho a la vida».

Agregó que en las comunidades se promueve un programa estatal de abastecimiento de alimentos que se ha vuelto «intermitente», y deja 75 % de los hogares de la zona en «inseguridad alimentaria e incertidumbre».

«Exhortamos a las autoridades competentes en materia de salud y ambiente a que solucionen esta crítica situación que está ocasionando graves problemas de salud a los pobladores del estado Bolívar, que hoy viven en el olvido», pidió la ONG.

El pasado enero, durante su rendición de cuentas anual, el presidente Nicolás Maduro indicó que cerca de 2.300.000 venezolanos sufren déficit nutricional, indicador que, aseguró, ha mejorado de manera significativa desde 2017, cuando un tercio de la población (unos 11 millones de ciudadanos) padecía algún tipo de inseguridad alimentaria.