Hoy se conmemoran 208 años de la Batalla de Urica

*** El Oriente venezolano fue el escenario de numerosas batallas que en su momento fueron decisivas para el desarrollo de la guerra de la independencia

Crónicas de Anzoátegui. Por: Omar González Moreno.

Hoy, 5 de diciembre, se conmemoran los 208 años de la batalla de Urica, una de las más sangrientas de la guerra de Independencia en Venezuela.

En esta cruenta batalla de sangre y barro se perdió la Segunda República, murió el más sanguinario jefe realista de la guerra de independencia, José Tomas Boves, y también cayó abatido el gran jurista, político, periodista e ideólogo de la independencia, Miguel José Sanz.

En efecto, el Oriente venezolano fue el escenario de numerosas batallas que en su momento fueron decisivas para el desarrollo de la guerra de la independencia.

Pero una de las más importantes, sin duda alguna, fue la Batalla de Úrica que se efectuó en suelo anzoatiguense el 5 de diciembre de 1814.

En aquella ocasión en defensa de sus ideales se encontraron nuevamente los dos bandos: patriotas y realistas.

Los primeros al mando del General José Félix Rivas, en compañía de los generales Bermúdez, Monagas, Zaraza, Piar y Cedeño entre otros.

Los realistas, bajo la dirección del legendario José Tomás Boves, cuyas historias de sangrientos episodios fueron noveladas fabulosamente por el escritor Francisco Herrera Luque en su obra, “Boves El Urogallo”.

En sí, la Batalla de Úrica resultó ser uno de los combates más crudos y decisivos de la Guerra de la Independencia.

Como se señaló, en ella murió Miguel José Sanz, quien fue uno de los pioneros del derecho e ideólogo del proceso independentista venezolano.

También fue la tumba del tirano José Tomas Boves, lo que enluto el triunfo de los realistas en Urica.

Después de esa histórica batalla, la monarquía española tomo de nuevo el control del territorio venezolano.

Úrica también significó el fin de la segunda república iniciada en 1813 por Simón Bolívar con la histórica Campaña Admirable.

Los partes de guerra dicen que después de la victoria obtenida en Los Magüeyez (9.11.1814) José Tomás Boves se dirigió a Urica a reunirse con su segundo, el coronel Francisco Tomás Morales, quien de Santa Rosa había marchado hacia aquella zona.

Por su parte, Bermúdez retornaba a Maturín, donde el General José Félix Ribas dispuso la ejecución de la ofensiva contra los realistas en Urica.

Para esta empresa contaba Ribas con dos mil hombres, al frente de quienes se encontraban José Tadeo Monagas, Pedro Zaraza, Manuel Cedeño, Francisco Parejo y otros.

Al llegar al sitio de El Areo, procedió Ribas a la formación de dos columnas de caballería de 180 hombres, cada una, las cuales recibieron el nombre de Rompelíneas, con Monagas y Zaraza de comandantes.

Después de efectuar todos los preparativos para la batalla, el destacamento patriota marchó durante la noche del 4 al 5 de diciembre, para amanecer en Urica frente a los realistas (ya Boves se había incorporado al lugar), desplegados en 3 columnas en una gran sabana.

Se dice que, en la madrugada, Pedro Zaraza estaba amolando la lanza y le dijo a su Estado Mayor, hoy se rompe la zaraza o se acaba la bovera, y a las pocas horas estaba muerto José Tomás Boves.

Aseguran que el mismo Pedro Zaraza fue quien le dio un lanzazo en el pecho al terrible Boves, lo derribó del caballo y lo mató.

Momentos antes, las hostilidades habían sido iniciadas por órdenes del propio Boves, cuando salió con su columna a enfrentarse a la que mandaban coronel Bermúdez y Zaraza, quienes pudieron repeler el ataque.

Este éxito inicial de los patriotas permitió a Ribas la colocación de sus hombres en línea de batalla y con ellos cargó contra los realistas, quienes respondieron con intenso fuego de artillería.

En ese momento, ordenó Ribas que las columnas Rompelíneas emprendieran el ataque contra la columna derecha enemiga, lo cual fue ejecutado con éxito.

Cuando Boves advirtió que su columna había sido envuelta, salió de su centro precipitadamente y fue su mayor equivocación. La lanza mortal de Pedro Zaraza le atravesó el corazón. Pereció instantáneamente.
Sin embargo, el resto de las fuerzas realistas (centro e izquierda), cargaron contra la línea republicana y la envolvió, y con ello obtuvieron la victoria.

Las bajas fueron numerosas en ambos bandos.

Hoy hace 208 años que a la luz del día armados de valor se vieron de frente la libertad y la tiranía.

¡Viva la Libertad de Venezuela! ¡Viva Urica!
¡Viva Anzoátegui tumba de sus tiranos!